Momento de Inspiración Compartido I

Tiphareth: Dime mi vida, mi lucero del alba.
¿Cómo puede ver el Sol nuestra relación...?
Si ha sido la Luna,
quien ha presenciado nuestros pasos en todo momento de amor.
Implorando estoy que tus labios rocen los míos y,
tras ello, cada fibra de mi piel;
ambos, enredados en sábanas de satén,
para dormir juntos, amor mío,
juntos bajo ellas, tras una vorágine pasional.
En ese momento,
entonces sí sería el Sol quien iluminaría nuestro lecho...
para vernos, amándonos el uno al otro... por siempre.

Âmon: Pues no es así que el Sol sea Heraldo de nuestros corazones,
si no que es la Luna como tu rezas la que guía cada latido y sonido de amor.
Y mientras las paredes escuchan mudas e inmutables,
nuestros susurros secretos e inconfesables,
nuestras palabras eternas de cariño y devoción,
los angeles dormitan de sus tareas y no nos observan,
para permitir que nuestros ojos
se encuentren sin barrera ninguna
y el mar oscuro de uno se suma en el otro,
tornándose uno solo. Y así,
en tanto que acariciamos nuestros dispares cabellos
y el tacto de nuestra piel se junta,
yo siento tu calor y nuestros alientos se rozan,
sabiendote mia, y sabiendome tuyo.

Poema XVII

"Cavilaciones"

El sonido de las olas, embriagando mis sentidos,
el reflejo en el agua del cielo, que mece mis pensamientos.
Marcada por pisadas de desconocidos,
camino por arenas, en pos de mi merecimiento.
El viento juega con mis cabellos,
mientras desean encontrarte mis ansiosos ojos.
El calor en mi cuerpo resulta asfixiante,
gotas y gotas de sudor, bañan mi debil cuerpo,
mientras las alucionaciones invisbles quedan en sueños.



Un lobo aulla triste a la luna llena, queriendo alcanzarla,
un marinero llora deseando volver con su amada,
un cazador implora por encontrar a su presa,
y un adolescente clama por abraza a su alma gemela.


El lobo no sabe que,
la luna llena inalcanzable no es.
El marinero no sabe que,
su amada en un bote va en su busca.
El cazador no sabe que,
su presa acechándole está.
Y el adolescente no sabe que,
su alma gemela, en su corazón anidada queda.

Poema XVI

"Sentimientos en la Playa"


Cuando triste estás mi corazón se paraliza.
Me siento como sino pudiera respirar;
el aire de mis pulmones escapa,
mientras que el rugir de las olas me intenta sosegar.


El sol me ciega...
quema mi piel.
Sigo las huellas en la arena de tus pies,
esperando poder encontrarte
sigo caminando,
sólo para que me dejes amarte.