II Mangafest 2013, Sevilla

Hi, hi, Dreamer!  ¿Qué tal estáis?

Por mi aún un poco cansada. ¿Que por qué? Pues debido a que tal y como ya dije en las Novedades #6, a lo largo de la pasada semana estuve preparándome para asistir al Mangafest de aquí, en Sevilla. Informándome, anotando algunas cosillas, bicheando en diferentes webs, planeando a qué lugares iba a asistir…: un rollo, en resumidas cuentas. Todo ello explicaba el que no hubiera actualizado el blog con lo que tenía preparado; sin embargo, entre unas cosas y otras, terminé bloqueándome y no pude hacer nada de lo que quería planear para dejaros entradas automáticas. Es lo que ocurre cuando tienes muchas cosas en la cabeza: quieres hacerlo todo y al final te cercas a ti mismo, te entristeces, pasas por una serie de turbulencias y caes en picado para terminar no haciendo nada.

Sin embargo, ahora que ya estoy de nuevo con altos vuelos, ya sí he podido reorganizar más o menos mi agenda y estar dispuesta para lo que sigue a continuación: una impresión sincera y detallada de mi experiencia en el Mangafest de Sevilla. Aunque ya escribí un artículo para «Tú lo Juegas», en el mismo he tenido a bien no mencionar algunas cosillas que pudieran comprometer a la web. De ese modo, guardándome esas opiniones que bien podrían ser algo “puntillosas”, decidí reunirlas aquí, en mi espacio personal, para que no enturbien la visión profesional de la experiencia personal del momento: dos conceptos que ahora quiero recalcar, antes de meterme directamente en materia. Lo aquí detallado es mi punto de vista, como puede ser el de cualquier otro: podéis coincidir conmigo o podéis estar en desacuerdo, pero en lo que a mí respecta lo que redacto a continuación es lo que viví íntegramente.

Para informar a los poco instruidos en la materia, os comento. El Mangafest es un festival de cultura nipona y videojuegos que transcurrió desde el viernes 22 de noviembre hasta el domingo 24. Establecido en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, en FIBES, el objetivo de dicho festival era el de llevar a otakus, gamers y curiosos, en general, la magia particular que puede ofrecer este tipo de eventos. De hecho, este mismo año el segundo festival del Mangafest ha coincidiendo con los cuatro siglos de relaciones entre España y Japón, por lo que no han desaprovechado esto para informar de ello a los que gustan de la historia.

Aclarado este concepto, ya sí puedo comenzar con la que fue una experiencia más para mí.

Las nubes amenazaban con una fina, aunque palpable tormenta y la presencia de los paraguas ya resultaba obvia de primera mañana. No obstante, lejos de perturbar mi deseo por conocer el Mangafest, me vestí con ropa neutra, corbata y chaleco sin mangas y me dispuse a disfrutar de mi primera experiencia como “periodista de campo”…, que se resumía a groso modo con el “mirar, comentar, apuntar y fotografiar lo que más sobresaltara”. Por supuesto, no me adelanté sola. Acompañada de una gran amiga, que se prestó a hacer de cámara eventual, (en ausencia de la persona que sí debió asistir para ello), procuramos pasárnoslo bien ante todo. No obstante, y tal como comenzó aquel día, la tarde no iba a mejorar en primera instancia.

Gozando con el beneplácito de un “Pase de Prensa”, nos ahorramos el tener que pagar de cinco a doce euros de entrada, dependiendo de los días que quisiéramos cubrir. Sin embargo, esperándonos algo profesional, con nuestros datos y fotografías en cartulinas plastificadas (tal y como nos pidieron por mail), y con un cordoncito que pudiéramos colgárnoslo del cuello, nos vimos en una sala con dos chicas haciendo los pases a mano, sin plastificar, sin fotos… todo porque las impresoras del lugar se estropearon. Y no solo eso, sino que a pesar de tener una lista con los supuestos periodistas que iban a asistir, no verificaban absolutamente nada…, en pocas palabras, que allí podía ir cualquiera, diciendo que era de una web dedicada al manga, a los videojuegos…, y lo único que hacían era dejar constancia en un papel y ale. Obviamente, yo me quedé de piedra al recibir un trozo de papel pintado a bolígrafo, sin nada más que el nombre de la web que representaba, mi DNI y con una total ausencia de fotografía al más puro estilo chapucero. Dada la poca previsión de este tipo de aspectos, ya presentí que aquello podía llegar a ser muy descuidado; pero quise darle un voto de confianza más, así que hice caso omiso, me guardé aquello en el bolsillo trasero de mis pantalones y continué.
Merchandising diversos
De entrada, lo primero que pudimos ver, mi acompañante y yo, fueron los muy diversos y variados stands con merchandisings, camisetas, cómics, ilustraciones, monerías…: el paraíso de cualquier otaku, pero cualquier otaku con dinero, por supuesto. Cubriendo los escasos espacios que ofrecían las estanterías y las mesas de exposición de cada comercio, la boca se nos hacía agua con tan solo echar un rápido vistazo por ellas; pero al no disponer de trabajo no había dinero que pudiéramos gastar en semejantes adquisiciones…, una verdadera lástima, ya que en este tipo de eventos se llegan a ver numerosos descuentos.

Pero aún con el ánimo en alza, continuamos curioseando y además de la exposición de Itasha, (decoración de automóviles) el viernes (y por parte de un japonés experto en la materia llamado Shigeshi Kasuga),  el sábado y el domingo estaban disponibles varios talleres: técnicas de relajación, cuidado de bonsáis y uno que explicaba la historia de cómo Hasekura Tsunenaga, samurái al servicio del señor feudal Date Masamune de Sendai, realizó una travesía por Europa, cruzando el Pacífico y el Atlántico, para establecer una sólida relación comercial y llegar así a Roma. Muy instructivo y curioso, ya que exponía el recorrido de las expediciones que realizaron y el tiempo que tardaron en hacerlas, estando aproximadamente siete años fuera de Japón: todo un viaje, sí señor.

Ejemplo del Folleto
A todo esto, nosotras íbamos muy a nuestro rollo. No nos habían dado un itinerario en la entrada y estábamos buscando uno para hacernos una idea más clara de lo que podíamos encontrar: yo para escribir un artículo extra y medio decente, y mi compañera para divertirse y aportar su granito de arena, todo sea dicho. No obstante, ¿para qué hablaré? En el momento que menos me lo esperé, vi los folletos de actividades en una mesita y me hice con un par. ¿Y todo para qué? Para que al desplegarlo me surgieran más dudas al verlo, además de dejarme los ojos en ellos. El itinerario estaba dividido según conferencias, mesas redondas, firmas y actividades…, y dentro de cada categoría, los días, las horas y el lugar con el título de lo que iba a ser expuesto. 
Ej: Sábado, Sala Club 12:00 “Moda Lolita en detalle.

¿Cuál era el problema de esto? Sencillo: Todo era un lío. Tenías que estar buscando no por días, sino por las categorías de lo que a ti te interesaba ver, que esto bien podía ser o algo muy bueno o algo tremendamente complicado y no parabas de saltar de una categoría a otra y de buscar, en todas ellas, el día en el que te encontrabas para saber qué había en el mismo. No sé si me he explicado bien, así que os dejo un ejemplo en imagen de lo que me vengo a referir.

En resumidas cuentas y bajo mi propio criterio, creo que debieron de organizar el folleto por días, y dentro de cada uno, tener un apartado de conferencias, mesas Redondas, firmas y actividades, siendo este último el más extenso y en el que sí perdí la cabeza. Hubiera sido más claro y no habría dado lugar a tantos líos además, puedo constatar que no fuimos las únicas que estábamos perdidas.

Apartando el tema del folleto, dejamos atrás la temática manga/anime y continuamos por el pabellón. En el fondo encontramos el área de videojuegos, con el Stand de PlayStation en el centro que era el principal foco de atención de los gamers. ¿El motivo? La esperada PlayStation 4 con los juegos de FIFA14, Killzone Shadow Fall, Resogun…: una delicia para los más pudientes que se harán con ella una vez esté en el mercado. Sin embargo también pudimos disfrutar de las últimas novedades de PlayStation 3, que traía Gran Turismo 6 y NBA2K, así como las de PS Vita con minijuegos entretenidísimos y otros tantos no tan minis. Por supuesto, no pude resistirme a la tentación e incluso probé los que menos gracia me hacían…, eso sí, cuando quedaba alguna consola libre, porque ante la gran afluencia de gente las seis PS4 disponibles, las cinco PS Vita y las cuatro PS3 que habían siempre estaban ocupadas. Mucha gente para tan pocas consolas, a mi parecer, y las colas para probar los juegos se hacían eternas...
Izquierda: PlayStation 4
Derecha: PsVita, probando el "Gravity Rush"
Cerca del stand de PlayStation se hallaba la Zona Portátil, un área habilitada para que quien así lo deseara pudiera jugar con su propia consola, traída de casa, en la tranquilidad de las pequeñas mesas de corte oriental con los cojines y todo, sí, sí. (Super-cute)

No obstante, otro de los booms con más visitantes en la zona gaming fueron los Videojuegos Retro y los Arcades: Donkey Kong o Street Fighter, fueron los más destacados en las pantallas, mientras que Mario Kart Arcade GP2, Sega Rally, The House of Dead y Time Crisis 3 fueron las arcades más demandadas y con una larguísima cola. Sin embargo, aquí una servidora se marcó sus pasitos dance en el Dancing Stage Euromix 2, saltando y brincando para coger a tiempo las flechitas e ir sumando puntos…, y he de decir que no fui la única, pues incluso los más pequeños disfrutaron de esta recreativa. Muy a su rollo, eso sí, pero que se divirtieron mucho igualmente.
Dancing Stage Euromix 2
La zona de Torneos en un extremo, junto al stand de Monsters Energy ( y con un todoterreno digno de admiración), estaba habilitada para que los participantes que se hubieran apuntado al mismo y compitieran en los diversos juegos; pero como una no estaba ahí para ver jugar a terceros, nos pasamos por la zona histórica de los videojuegos donde, expuestas cronológicamente, pudimos ver todas las consolas que salieron al mercado…, desde la primera generación hasta la séptima y actual en la que nos encontrábamos. Me dio qué pensar el que solo conociera quince de todas las allí expuestas…
Galería de Consolas
Con una visual más o menos completa de todo el recinto, nos percatamos a simple vista de que la zona estaba más dedicada al manga que no a los videojuegos, ya que ésta última área solo gozaba de unos 2300 metros aprox. y que no había tantas consolas como parecía a simple vista. De hecho, el stand de Xbox no estaba allí, tratándose sólo de una tienda más, sin lugar para muestras de videojuegos o de la jugabilidad de la nueva y esperada competidora de PlayStation 4, la Xbox One.  Además de ello, las actividades y charlas giraban más en torno a temáticas de la cultura nipona (moda Lolita, cosplayers, desfiles, muñecas Washi, karaoke, sorteos, trivial friki, juegos de mesa…) que en torno a los videojuegos. Por mucho que insistieran en la nivelación de ambos apartados, no había ni punto de comparación y eso podía verse a primera vista entre la afluencia entre los que venían y no salían de la zona otaku de compras, y los que estaban en la zona gaming…, además, por supuesto, de que el espacio para esta última era una cuarta parta del recinto global.

Izquierda: Personajes One Piece (Sábado)
Derecha: Desfile Cosplay (Viernes)

Siendo testigos del desfile cosplay, el viernes, eché en falta a más participantes y, por supuesto, un escenario mucho mayor. De hecho, el día siguiente fue realmente el boom del Cosplay, predominando los grupos de One Piece (por la charla de doblador Jaime Roca, más conocido como el que le pone la voz a Luffy Di Monkey), League of Legends, Pokemon Gijinka (pokemon con apariencia humanoide)…, hasta el punto que llegué a considerar el que hubieran realizado el desfile y el concurso de cosplays el sábado, y no por separado como se hizo realmente. Dejando a un lado esto, el elenco fue variopinto tanto grupal como a nivel individual. Por mi parte en cuanto vi a una Ashe, del videojuego League of Legend, me lancé a por ella para que me obsequiara con un agradable recuerdo del Mangafest 2013 y es que, pese a posar aquí y posar allá, muy maja y paciente que fue, que no quebró en lo más mínimo la sonrisa que ofrecía a cámara. El deber de todo cosplayer, supongo.

Otro punto en contra fue, en sábado y domingo, el alto porcentaje de audiencia que recibió. A esto me diréis: “pero se vendieron muchas entradas, hubo mucha compra-venta etc." y yo os doy toda la razón, porque la tenéis; pero si a eso le sumamos el que solo estuviera ocupado un pabellón de los tres disponibles, la cosa cambia. El gran número de asistentes hizo que el pabellón uno se quedara muy pequeño para el nivel que estaba teniendo el Mangafest. Puestos de comida rápida concentrados en mitad de todo, con colas que se cruzaban entre sí; malos olores; el que tuviéramos que estar todos pegados entre sí para poder pasar, la nula ventilación…, fueron aspectos que nos desencantaron del evento.
Recuerdo del II Mangafest

En cambio, si se hubiera tenido la posibilidad de ocupar un segundo pabellón, el área de videojuegos hubiera estado mejor distribuida, los puestos de comida se hubieran podido colocar en otro lugar (por ejemplo el amplio y circular hall, o a lo largo de los pasillos del primer piso), y la propia sección dedicada íntegramente al manga/anime, y con sus respectivas actividades, hubieran tenido un mayor espacio en el que trabajar.

Y, para desgracia de muchos que teníamos el pase de prensa, apenas pudimos aprovecharlo ante la impuntualidad de algunos conferenciantes. De hecho, justamente el viernes se suspendió una charla sobre videojuegos independientes, media hora después de que tuviera que haber empezado y avisándonos entonces de que no se daría. Sumado a esto, las que le siguieron y a las que asistimos, pudimos comprobar de primera mano cómo se llegaban a pasar del tiempo límite en algunas charlas, tomando cerca de un cuarto de hora más del siguiente conferencista con la excusa de: “Como aquí no viene nadie a echarnos, seguimos”. Ergo, no solo no se tenía la más mínima consideración con quien venía detrás, sino que también los propios organizadores parecían pasar de meter presión al asunto. ¿Cuál fue el resultado? Descontento por parte de los más selectos, (una incluida), y resignación por parte de los que quedaban, porque en misa y replicando no se puede estar, señores, y son cosas como estas las que bajan aún más la nota del evento de cara a lo profesional. Cojeando de tiempo en algunas actividades, y tomando un cuarto de hora o media hora directamente de las siguientes, la desorganización estaba servida en bandeja…, y ya, con eso, vimos que lo del folleto no era una salvedad, sino que parecía ser la regla a tomar en cuenta.

Sin extenderme mucho más, dado que ya llevo un buen rato dilatando mi experiencia, resumiré un par de aspectos. El evento a groso modo y desde mi punto de vista, tanto personal como profesional, se gana un 3’8/10, por lo que está suspenso. ¿Por qué? Pues…
  1. Porque el pabellón uno se quedó muy pequeño entre todos los stands que quisieron meter en él, no teniendo en cuenta la gente que tenía que estar allí comprando, posando para fotos o, en pleno tránsito de área.
  2. Porque el agobio, la ausencia de ventilación y los malos olores hicieron imposible y muy difícil de disfrutar algo que, algunos, llegaron a pagar con doce euros máximo para los tres días.
  3. Porque debido a lo anterior, vi muchos cosplays que se echaron a perder, a pesar de disponer de camerinos para pequeños retoques.
  4. Porque la desorganización, e incluso confusión, de los propios responsables del evento resultó exageradamente evidente.
  5. Porque debieron prever todos los contratiempos posibles y no lo hicieron, como lo ocurrido con los pases de prensa (donde cualquier podía decir que venía de una web de no sé qué y recibía su pase de prensa gratis, sin verificación ni nada), como lo de la cancelación de charlas o la confusa distribución del panfleto.
  6. Porque no supieron o no fueron capaces de cumplir con los horarios de cada una de las actividades programadas, a pesar del esfuerzo masivo que algunos de los responsables se tomaron.
  7. Porque los presentadores de ciertas actividades, (test friki, adivina la melodía, desfile de coplays…) no tenían una lista específica de respuestas, menciones, información… y dependían de su propia capacidad de saber popular friki para identificar según qué cosas. Frases como: “No tengo ni idea de cuál podría ser esta canción…” “O no sé si este cosplay es de anime o videojuego”, se escuchaban de tanto en tanto y rompía con la apariencia profesional que se esperaba del evento.
  8. Porque no cuidaron la apariencia higiénica del evento ni se preocuparon en habilitar contenedores de basura para los restos de comida. Esto provocó que pasillos, salas y el exterior tuvieran un fuerte olor a comida china, restos de pizza, refrescos y basura en general que ensuciaban el suelo e incluso las paredes del lugar, llamando a insectos, perros y gatos a un festín callejero.
La cuestión es que pese a ser su segundo año y llevar poco en esto, tienen que mejorar muchísimos aspectos, que lo mismo ni contemplaron quizás, si quieren conseguir llegar a la altura de los reconocidos salones de Jerez o Barcelona, por ejemplo. También soy consciente de que ante tanta gente, asociados, voluntarios, organizadores…, se perdieran o descuidaran muchos aspectos, porque nadie iba a estar detrás de todo el mundo diciéndole lo que tenía que hacer en cada momento y eso no resta trabajo o importancia del mismo. 

Realmente, la nota tan poco generosa que le he otorgado al evento se ha inflado mucho (de un 1’6 que le di en un principio), tanto por el buen rato que pasé con algunos cosplayers y en las actividades que vi, porque mi compañera y yo nos lo tomamos a bien casi todo y porque, dentro de lo malo que he señalado, había matices en el trato cordial y directo que recibimos, tanto de los conferenciantes, como por ejemplo del director de comunicación, Enrique García Pérez, (que el pobre estaba de aquí para allá y no paraba), que resultó bastante agradable a la hora de procurar disipar dudas.

Así que, con esto, cierro mi informe hasta el año que viene y, tan solo, nos queda esperar que se tomen en serio las críticas, tanto las buenas como las malas, para que la experiencia mejore en todos los niveles posibles.

Yo, que soy de aquí, estoy bastante satisfecha a nivel global, por la iniciativa de introducir la cultura nipona en Sevilla que, para quienes no sois del sur de España, todo eso siempre lo han enlazado (no solo los mayores, sino incluso los propios jóvenes) con aspectos negativos. Por ejemplo, que un chico se volvió loco y compró una katana, matando con ella a sus padres porque se creía el protagonista de un videojuego. Esta es una historia que he escuchado bastantes veces, no sé si me habéis entendido con este ejemplo; pero quiero decir, que siempre se ha tenido muy aislada la cultura que nos llegaba de Japón, por la extrema violencia que parece desplegar en la mente de la gente, cuando eso no es así y no todo son juegos violentos (ahí tenemos el futbol, que es un deporte que todos siguen y que es extremadamente violento tanto en el campo, como en las gradas, como en las casas de la gente).

Entonces, y ya cerrando, este tipo de eventos lo que busca es fomentar otro tipo de enfoque para que la gente lo mire de otro modo: nos puede parecer algo extraño, pero a la vez resulta una realidad, que en cierto sentido viene como resultado de la globalización. Puedes formar parte de ello, o puedes quedarte al margen; pero que esto vaya avanzando según los años ya es verídico y negarlo, u obviarlo, ya no es una posibilidad.
 

Tan solo espero que el Mangafest continúe y que, cada año, sea mejor que el anterior.

Novedades #6

Hi, hi, Dreamers!

¿Qué tal estáis? Por fin he podido sentarme y estar algo más tranquila, porque en toda esta semana no he parado de hacer cosillas y no de las que me gustan, a decir verdad.

Pero, pese a ello, con motivo de haber estado fuera y haber dejado el blog un poco desatendido, paso a comentaros un par de aspectos que me ha tenido tan atareada y alejada de aquí. Por lo tanto…

Música épica en tres, dos, uno…

Como ya sabréis algunos, desde hace un par de meses he estado colaborando con una web de videojuegos, Tú lo Juegas pues bien: justo este fin de semana he tenido mi primer “contacto de campo” para la misma. Asistiendo a la convención de Mangafest, donde videojuegos y cultura nipona se unen para los seguidores más forofos de Japón, me he estado mentalizando y documentando a lo largo de la pasada semana para no “andar demasiado coja” en según algunos aspectos.

A todo esto, y sin descuidar el tener que realizar las nuevas noticias para dicha web, mi tiempo se había reducido a unas pocas horas libres al día que tuve a bien disfrutar con mis seres queridos, además de pasarme una sentida hora escribiendo mi proyecto personal.

Con todo esto, y algo agotada de mi regreso del Mangafest, he de volver a adecuarme al ritmo normal de mi vida, por lo que no…, no voy a dejar el blog; pero sí tardaré un poco en volverle a coger la regularidad. Por ello, he decidido posponer algunas reseñas que tenía empezadas y también un par de relatos, hasta que me encuentre mejor.

Sin embargo, tal y como ya digo, no es una despedida, sino más bien un parón circunstancial que no tardaré en quebrar para volverle a dar caña a este, mi pequeño lugar de relax. 

Ya despidiéndome, como dato extra, os menciono que tengo un artículo preparado que hablará de mi experiencia en el Mangafest, para saciar la curiosidad de los que queráis saber sobre el asunto. 

A su vez, también he de recordaros de que si tenéis tiempo, votéis en los Pandora Awards: "The Dream To Yggdrasil" participa en las categorías de "Mejor Blog Constante", "Mejor Administración" y "Little Blog Revolution". El premio es un poco de publicidad para este, mi rincón literario: algo que nunca viene mal, a decir verdad. 

Take no more!

"Me Marcho"



Unas sencillas palabras que pronunciar en cientos de momentos, muy distintos entre ellos, pero cuyo significado no cambia; no obstante, es ESE mismo el que yo deseo. Señalándolo, cuento atrás para verlo cumplido…, sustraigo día a día, mes a mes, año a año de un número infinito porque es incierto el tiempo que debo permanecer en esta, mi desgastada jaula. 

Vestida de harapos, mis manos se agrietan en tanto este espíritu soñador se quiebra por la voluntad de mis captores. El desgaste de esta lucha, cuyo comienzo se remonta hace seis años, comienza a debilitar lo que un día fue el alma inquebrantable de la encarnación de la fragilidad. Fría, insensible, distante…, una muñeca quebrada y a punto de arrojarse al vertedero más cercano.

Sin embargo es esa esperanzadora y prometida ayuda, que no llega, la que la mantiene retenida tras esos barrotes, segura, aunque separada del oscuro abismo. Soñando despierta, anhelo ESE momento: ese en el que sus manos abran la jaula y rescaten los pedazos marchitos de esta ánima, cada vez más débil.

Cierro los ojos y respiro, viviendo entre sueño y sueño me abandono a la esperanza de que todo acabe pronto, ya sea de un modo u otro. Pero, ¿cuándo es pronto? Las corrientes del tiempo resultan tan efímeras tras estos barrotes, donde cada día tiene  el mismo valor que el anterior que cada vez con más intensidad la Nada, en estado puro, colma y ciega todo tímido resquicio de luz. Asustada, los abro para darme cuenta de que nada cambia, de que todo sigue igual…, y callada, contemplo y analizo por igual, en tanto mi decepción se acrecienta.

Pero entonces, cuando lo creo todo acabado, escucho el sutil y calmado susurro de su voz, en mis oídos,  que procura reducir estas tendencias suicidas. ¿Qué iba a ser yo sin ella? ¿Quién iba a cuidar de alejar esa hoja filosa de mi piel? Solo ella: su voz. Sintiéndola acariciar mis cabellos y perfilar mi cuello, la frescura que precede a un húmedo beso me estremece por completo, incitándome de nuevo a vagar entre sueños. 
 
Siempre soñadora, siempre quebrada, siempre anhelante de extender lejos estas quebradas alas.

Society News #1

A pesar de llevar desde inicios de Agosto en la ciudad, no había tenido tiempo para intimar o dejar que otros tuvieran la oportunidad de acercarse a ella y hacer una primera toma de contacto. Tan ocupada en solventar los posibles problemas de su traslado y pendiente aún de terminar su mudanza, dentro del horario de oficina se limitaba a ponerse al día con los casos abiertos y a ofrecer apoyo a quién quisiera; pero lejos de llegar a nada más, acostumbraba a pasar inadvertida y  a cumplir con la jornada, justo a tiempo para retirarse a su apartamento hasta el día siguiente... y así durante toda la semana.

La monotonía la estaba hastiando, y es que las barreras que ella misma había levantado en torno a sí no eran más que el fruto inmaduro de una adecuación a todos los cambios que, desde hacía un mes escaso, se habían dado en su vida. El retiro de su padre a tierras italianas, su reincorporación al FBI y, seguidamente, su consecuente traslado disfrazando el motivo real del mismo, la estaban llevando a aceptar la idea de que aquella ciudad sería un nuevo hogar: forzado y soleado, pero nuevo, al fin y al cabo. 

Los Mundos de Coraline


Título: Los mundos de Coraline

Título Original: Coraline

Productora: Laika Entertainment / Pandemonium LLC.

Director: Henry Selick

Música: Bruno Coulais

Año: 2009

Duración: 101 min.

Idioma: Español

Género: Animación, Fantasía, Terror

Clasificación (España): +7



Basada en una novela de Neil Gaiman, “Los Mundos de Coraline” narra la historia de una niña que, junto con sus padres, se muda a una nueva casa. Explorándola a fondo descubre que una de las puertas está tapiada y cerrada y que, una vez la abre mediante una vieja llave, al otro lado no hay nada más que una pared de ladrillo. Desilusionada, la pequeña protagonista peliazul en los siguientes días convive con unos curiosos vecinos en tanto sus padres están demasiado ocupados como para prestarle mayor atención. No obstante es un niño de su edad, nieto de la antigua propietaria de la casa, quien le cuenta una parte de la escalofriante historia que rodea aquella casa. 

Cediéndole una muñeca, bien parecida a ella, Coraline descubre esa misma noche que la entrada de esa extraña puerta tapiada ya no lo está y que, ahora, queda conectada a otro mundo a través de un colorido túnel. Cruzándolo, al otro lado encuentra una versión mejorada de su propia casa: padres más atentos y considerados, vecinos más divertidos, un amigo no tan charlatán…, sin embargo, y siendo algo que escamó a nuestra protagonista , todas aquellas personas se diferenciaban de las reales por tener botones en lugar de ojos.

Con una sensación dual que se debatía entre el contento de tener todo cuanto deseaba y pensar que aquello era demasiado perfecto para ser cierto, esas maravillosas sensaciones dan paso a algo más oscuro a medida que avanza la trama y el secreto de aquella casa y la misteriosa muñeca se va revelando.


Hi, hi! ¿Qué tal todos? Esta es la primera reseña de cine y es que, con motivo de las fiestas de Halloween cogí a mi mejor amiga y decidí hacer una maratón de películas con ambientación de este estilo. Obviamente, y sin querer pasar demasiado miedo, propuse unas determinadas de temática de terror: brujas, monstruos, fantasmas, vampiros…, y una de ellas fue Coraline. Ante todo decir que no me he leído el libro y que, por supuesto, esta reseña solo hace referencia a los aspectos de la película: aquellos que os habéis leído el libro, muy bien por vosotros; pero esta reseña es sola y exclusivamente de la película.

En primer lugar, tuve muy claro lo que esperarme al tratarse de una animación cinematográfica: de hecho, siempre que voy a ver alguna película tiendo a ponerme en situación para tener cierta objetividad. Al estar dirigida para un público infantil-juvenil, me atuve a la mentalidad y las típicas mini-moralejas que se entrevén a lo largo de la película; pero, al contrario que otras mucho más infantiles, Coraline me resultó ideal: equilibrada, por así decirlo, y muy real dentro de lo que vendría siendo la situación de esa niña.

Hoy día vivimos inmersos en muchas cosas; pero sobretodo vivimos obsesionados con el trabajo, y es eso mismo lo que les ocurre a los padres de la protagonista. Desatendiéndola por asuntos laborales, Coraline crece salvaje y caprichosa en un hogar abandonado, llamando la atención dentro de los parámetros que se espera de una niña de diez años, aunque perdiendo el interés ante la nula respuesta por parte de sus padres.

Recluyéndose en sí misma, (algo habitual en el cambio de niñez a adolescencia, y mucho más en los niños desatendidos psicológicamente), la mudanza a ese nuevo lugar le da una razón de más para lanzarse a la aventura y explorar, mostrándose entonces un despliegue audiovisual que me recordó a la estética de “Pesadilla Antes de Navidad”, y no por nada. Ya que el hecho de que Henry Selick (director de la misma) sea ahora el que nos trae esta adaptación tiene bastante que ver y esto mismo se deja caer a través de algunos guiños a lo largo de toda la película.

Las técnicas empleadas de "Stop Motion" me resultaron bastante curiosas cuando, tras verme la película, curioseé el cómo se hicieron algunas de las secuencias más difíciles mediante las maquetas y los, ya conocidos, muñecos de plastilina que a día de hoy casi parece que hubieran caído en desuso ante el paso a las técnicas por ordenador.  No obstante, y comentando un ejemplo de lo anterior, es gracioso ver como aprovecharon palomitas de maíz coloreadas para recrear un jardín florecido o también el uso de dedales de costura pintados para hacerlos parecer lirios: un trabajazo de monos, como diríamos aquí.

Pese a todo, y aunque la historia me resultó bastante predecible al estar enfocada al público infantil-juvenil, sí que atendí a algunos curiosos detalles que señalaban directamente a la carrera de Selick: las zapatillas de mono de uno de sus primeros trabajos (Monkeybone), la yema de un huevo con la cara de Jack Skeleton o el propio rostro del director impreso en un billete. Realmente, para quien disfruta del cine hasta la saciedad, dichos detalles resultaron graciosos de descubrir.

No obstante, y al margen de lo detallado, decir que sin la banda sonora, de la mano de Coulais, la película hubiera estado bastante incompleta, y es que tiene una gran repercusión a la hora de describir y aunar la opresión y misticismo que el entorno ejerce sobre los diferentes personajes. El plus de contar con semejante compositor, a decir verdad, suma muchos puntos al resultado final de la obra, catalogándola como una pequeña pieza maestra en la animación. Sin embargo, y pese al enorme trabajo de fondo que ostenta, pasó bastante desapercibida aún y a ser una adaptación, más o menos fiable del libro que, dicho sea de paso, el propio Neil Gaiman mandó a Selick.

Es por ello, y sin querer extenderme más, que en mi propia opinión le doy un 4/5. ¿Por qué? Quizás porque la perfección no existe o porque para complacerme, a día de hoy, con una película infantil ésta tiene que reunir unos requisitos que, obviamente, Los Mundos de Coraline no alcanzó o que, por desgracia, solo rozó.
Desde un principio supe cómo iba a terminar y que, aún contando con el atractivo de la machada temática de “La Casa de las Muñecas”, no dejaba de ser una historia de aventura para niños que estaba camuflada como una de terror. Sumándole a esto los arquetipitos personajes (protagonista incomprendida, padres ausentes, amigo charlatán, vecinos “aburridos”…), la película en sí se queda con un notable por el buen nivel y ritmo en la narración, el trabajo de postproducción, el doblaje a español y, por supuesto, por la moraleja que se deja entrever al final:
 
“No sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes”

¿Habéis visto la película o leído el libro? Si no lo habéis hecho… ¿os han entrado ganas? 
¿Qué os ha parecido? ¡Todo comentario al respecto es bienvenido!